
Introducción
Hemos creado este calentador por infrarrojos de montaje en el techo para espacios industriales donde cada minuto de inactividad representa una pérdida económica. La idea principal es mantener todo en funcionamiento mediante un calor dirigido justo donde se necesita, y además, facilitar el mantenimiento del equipo cuando este deja de funcionar.
El calentador está compuesto por un tubo de calefacción modular. Se puede reemplazar en cuestión de minutos, no horas. En serio.
Alimentación eléctrica, voltaje y espacio necesario
Este dispositivo es muy compacto. Funciona a 400 V, y genera 2500 W de calor a través de un tubo de 300 mm de diámetro. Esta combinación permite obtener un calor intenso en un área reducida, lo que permite su instalación en el techo sin necesidad de calentar toda la habitación.
El tubo corto permite que el calor se dirija hacia el objetivo deseado: piezas de maquinaria, zonas de procesamiento o áreas de trabajo específicas. De esta manera, el calor no se dispersa por todas partes.
El inconveniente es que tanta densidad de calor eleva la temperatura alrededor del calentador. Por lo tanto, se necesita una buena ventilación y sistemas de refrigeración para los equipos cercanos. Es necesario planificar el flujo de aire antes incluso de pensar en los cables necesarios para su conexión.
Material utilizado: halógeno, recubrimiento y base R7s
Dentro del tubo de calefacción hay un revestimiento de cuarzo relleno de halógeno. Esto ayuda a estabilizar la salida de calor y protege el filamento. El recubrimiento reflectante permite que más energía llegue al objetivo, reduciendo así el desperdicio de calor y manteniendo un rendimiento constante a lo largo del tiempo.
En cuanto al conector, se trata de una base R7s, un estándar industrial que permite el reemplazo fácil del tubo.
El diseño modular no se limita al tubo de calefacción. Los soportes de montaje y las carcasas de los cables están diseñados de tal manera que se puede retirar el tubo viejo y colocar uno nuevo sin tener que desmontar todo el sistema de iluminación.
Qué se siente en el suelo
Cuando el tubo se agota después de años de uso, no es necesario retirar todo el calentador. Basta con reemplazar el tubo, verificar las conexiones y volver a poner el aparato en funcionamiento rápidamente.
Para los ingenieros, esto significa que pueden planificar mejor los tiempos de mantenimiento, reducir la cantidad de piezas de repuesto necesarias y disminuir el tiempo requerido para llevar a cabo las reparaciones.
El montaje en el techo permite que el calentador quede fuera del camino, mientras que el tubo modular convierte el mantenimiento en una tarea sencilla y rutinaria.