
En la línea de producción, un horno de templado o de doblado no puede soportar un calor desigual. Una zona fría puede causar fisuras en el vidrio, mientras que un borde demasiado caliente puede hacer que se pierda la precisión en la planitud del vidrio. Construimos calentadores industriales para su uso en las fábricas, donde la productividad, la reproducibilidad y el tiempo de funcionamiento se miden en toneladas por turno.
Lo que es importante en el funcionamiento del calentador
Utilizamos elementos infrarrojos de tubo de cuarzo. Estos elementos responden rápidamente, ofrecen una alta densidad de potencia y permiten un control preciso de la temperatura. Los módulos estándar funcionan con voltajes de 240–480 V y potencias de 3–24 kW; su longitud permite su uso en las zonas adecuadas del horno. La superficie del calentador está disenada para crear un campo térmico uniforme, evitando así gradientes térmicos que puedan causar estrés en el vidrio. Los soportes y cajas de conexiones integrados permiten reemplazar los módulos sin tener que modificar la configuración de la máquina.
Por qué esto es importante en nuestro mundo
En el proceso de templado, la curva de calentamiento debe ser rápida y uniforme, para lograr una compresión uniforme de la superficie del vidrio sin que este se deforme. En el proceso de doblado, un calor constante en toda la superficie del molde ayuda a controlar el fenómeno de rebote del vidrio y a mantener su calidad óptica. En los procesos de laminación y secado de recubrimientos, un calentamiento rápido y controlado reduce el tiempo de procesamiento, sin dañar las películas o hacer que los recubrimientos se separen. Estos calentadores permiten reducir el tiempo de ciclo, mantener una calidad constante y disminuir el consumo energético por pieza, al mantener un perfil térmico preciso y reproducible.
Detalles importantes en la planta de producción
Es importante tener en cuenta el espacio disponible. Los elementos de cuarzo son eficientes, pero necesitan un espacio adecuado y un flujo de aire adecuado; de lo contrario, se producirá un sobrecalentamiento localizado y un agotamiento prematuro de los elementos. Asegúrese de verificar el voltaje, el tipo de conector y las dimensiones de la zona antes de realizar el pedido. Además, al reemplazar los módulos originales, asegúrese de que la emisividad y la respuesta de control sean compatibles, para que el ciclo PID permanezca estable. Planifique el reemplazo durante una parada programada, y verá las diferencias en el siguiente turno de producción: tiempo de funcionamiento, tasa de desperdicios y consumo energético.