
En un estudio de yoga de alta temperatura, el calor debe sentirse como parte de la práctica, y no como algo que distrae. Cuando la habitación se enfría, los músculos se tensan, la respiración se vuelve superficial y el flujo del ejercicio se interrumpe. Hemos diseñado este calentador de fibra de carbono precisamente para solucionar ese problema: así, el calor trabaja a favor de uno, y no en contra.
Lo importante detrás de este diseño
Elegimos un elemento de fibra de carbono porque proporciona un calor radiante que es similar al que se siente al estar cerca de la luz solar: cálido, uniforme e inmediato. Su potencia de 1200–1500W es ideal para habitaciones de tamaño mediano, ya que calienta primero a las personas y las superficies, y no al techo. Un termostato integrado mantiene la temperatura estable, mientras que su diseño fino permite dejar espacio libre en el suelo. Por motivos de seguridad, cuenta con protección contra volcamientos y un sistema de corte en caso de sobrecalentamiento. No tiene ventilador, por lo que funciona en silencio, sin generar ruidos que interrumpan la respiración.
Por qué este diseño es adecuado para una sala de yoga
El calor infrarrojo actúa directamente sobre la piel y la ropa, por lo que la habitación se vuelve más cómoda rápidamente, sin necesidad de aire caliente disperso por toda la sala. Esto permite realizar estiramientos más profundos y lograr una relajación completa que facilita la desintoxicación natural a través de la respiración y los movimientos. Dado que el calentador calienta primero a las personas, sigue siendo eficaz incluso cuando la temperatura del aire es ligeramente más baja, lo que ayuda a reducir las corrientes de aire y esos focos de calor/frío desiguales. El calor es constante, por lo que los músculos se relajan con mayor facilidad y los cambios de estado son más suaves.
Qué hay que tener en cuenta durante la instalación
Coloque el calentador en un lugar desde donde pueda ver claramente las esterillas; el calor radiante viaja en línea recta, por lo que es importante que haya una línea de visión clara. Mantenga al menos 3 pies de distancia entre el calentador y las telas o muebles, y conéctelo a un enchufe dedicado para evitar sobrecargar el circuito eléctrico. Como la parte exterior del calentador también se calienta, colóquelo en un lugar donde no sea posible que sea golpeado por objetos en movimiento. Para mayor comodidad, úselo junto con un ventilador de techo silencioso que ayude a circular el aire sin enfriar las esterillas.