
Una vez que la puerta del garaje se cierra y llega el invierno, el aire se vuelve muy frío rápidamente. Las manos se vuelven rígidas, las herramientas resultan poco útiles, y los trabajos tienden a no poder realizarse. Un calentador convencional sí puede calentar el aire, pero también hace que se acumule polvo y obliga a esperar. El calor radiante, en cambio, ofrece una solución diferente: nuestro nuevo calentador infrarrojo dirige el calor directamente hacia las personas y los objetos, de modo que se obtiene calor de manera inmediata, sin tener que esperar a que toda la habitación se caliente.
Lo importante en su interior
Este calentador está diseñado con un tubo de cuarzo infrarrojo, acompañado de un reflector que dirige el calor hacia adelante. El resultado es un calor radiante direccional, en lugar de un calor generado por convección, que se produce de forma lenta. Elija la potencia adecuada para su espacio: 1500 W para garajes más pequeños, o 3000 W para talleres más grandes. Ambos modelos funcionan con tomas de corriente estándar de 120 V; el modelo de 3000 W también está disponible en versión de 240 V, siempre y cuando la red eléctrica pueda soportar esa mayor potencia. El tubo de cuarzo alcanza rápidamente la temperatura deseada, por lo que se obtiene calor de inmediato. Además, el dispositivo está diseñado para mantener una temperatura constante, incluso cuando la puerta del garaje se abre y cierra constantemente.
Por qué es ideal para los garajes modernos
Este calentador está diseñado para integrarse en garajes que funcionan como talleres, manteniendo al mismo tiempo un aspecto ordenado. Su diseño es sencillo y limpio, y se puede colocar junto a armarios metálicos, superficies de concreto expuesto y mesas de trabajo ordenadas. Colóquelo en lo alto de la pared para dejar espacio en el suelo, y así el calor radiante llegará directamente a la zona de trabajo. Podrá sentir el calor en sus manos y brazos, incluso cuando el aire esté quieto, lo cual es importante durante sesiones prolongadas. Además, como el calor es localizado, no tendrá que calentar todo el espacio cada vez que la puerta se abra.
Detalles prácticos
La instalación es sencilla, pero es necesario planificar bien el espacio y elegir la altura adecuada para instalarlo. Una altura mayor suele proporcionar una mejor cobertura y asegura la seguridad. Se trata de un calentador infrarrojo, por lo que solo calienta lo que está dentro de su área de alcance. Las esquinas sombreadas seguirán estando frías. Para obtener mejores resultados, oriente el calentador para que cubra la zona de trabajo principal y mantenga los materiales inflamables a una distancia segura. El tubo de cuarzo es resistente, pero sigue siendo vidrio; protejálo de impactos. Si desea un confort óptimo durante el invierno, considere combinarlo con un pequeño calentador de aire para reducir las corrientes de aire frío, mientras este aparato mantiene el calor en la zona de trabajo.