
¿Por qué utilizamos cuarzo a prueba de explosiones en los calentadores de baño?
Imagínese su baño en una mañana fría de invierno: hay vapor por todas partes, gotas de agua en las paredes… Enciende el calentador. En su interior, el elemento calefactor está a altísimas temperaturas. Ahora, imagine que una sola gota de agua cae sobre ese vidrio al rojo vivo. Con cuarzo normal, eso sería un desastre: el vidrio podría romperse en un instante. Por eso no utilizamos vidrio común, sino tubos de cuarzo a prueba de explosiones.
La “red de seguridad” para su ducha
El cuarzo normal es resistente, pero tiene sus limitaciones. En un baño lleno de vapor, la diferencia de temperatura entre el filamento encendido y el aire húmedo es demasiado grande. Para solucionar esto, utilizamos tubos que han pasado por un proceso especial de endurecimiento químico o que cuentan con una capa protectora. Esto cambia la forma en que actúa el vidrio. Si, por desgracia, el tubo se rompe, no habrá fragmentos afilados que puedan dañar el suelo del baño. En cambio, el vidrio se romperá en trozos pequeños y redondeados, o permanecerá unido gracias a la capa protectora. Se trata de lograr tranquilidad.
Calor instantáneo
¿Alguna vez ha notado cómo estas lámparas parecen ofrecer un abrazo cálido en cuanto las enciende? Eso se debe a que utilizan radiación infrarroja de onda corta. En lugar de perder tiempo calentando todo el aire de la habitación, el calor llega directamente a su piel y a las superficies cercanas. Es rápido… realmente rápido. Hemos ajustado cuidadosamente la potencia para que obtenga calor instantáneo, sin que se dañen los componentes eléctricos de su casa.
Algunos consejos para la instalación
El vidrio es seguro, pero aún así es necesario dejar espacio suficiente para que el dispositivo pueda respirar. Si la carcasa no cuenta con buena ventilación, todo ese calor intenso puede hacer que el plástico o el metal se derritan. También es importante verificar bien los sellos de los conectores de la lámpara. No quiere que la humedad penetre en los circuitos eléctricos. Si entra agua, los contactos se corroerán y la lámpara se apagará mucho antes de lo esperado. Manténgalo seco y bien ventilado, y estarás listo.